martes, 16 de julio de 2013

CERCANÍAS


Personajes en tren de cercanías

Ese tren de cercanías, que me llevaba al trabajo surcando la periferia de la gran ciudad, iba cada día cargado de extraños: extraños rostros, extrañas figuras, extraños pensamientos. 
Algunos, a fuerza de encontrarnos tantos días, comenzaban a ser misterios menores, delatados por inoportunas llamadas de teléfono, papeles de trabajo o lecturas de entretenimiento. Pero de otros sabía, desde el primer momento, que me separaban abismos que nunca atravesaríamos. Personas con las que solo en ese trayecto era posible compartir espacio y miradas, personas surgidas de otro mundo, de otro tiempo que incomprensiblemente coexiste con el mío.

jueves, 4 de julio de 2013

DIBUJO POMPEYANO


No recuerdo en qué exposición vi unas pinturas pompeyanas, pinturas al fresco que decoraron las paredes de alguna casa hasta que la ciudad fue cubierta por la ceniza del Vesubio. El paso del tiempo había degradado los colores armonizándolos, modificando las tonalidades y los perfiles de los personajes representados, pero habían sobrevivido dos milenios, maltrechas pero inspiradoras.
Este dibujo fue el resultado de esa contemplación. No por el tema, pero sí porque los colores y el trazo remiten a aquella experiencia. El dibujo al pastel, siempre tan frágil, unido a mi descuido por su conservación, se ha ido aliando con el tiempo para que los verdes intensos del primer día hayan ido perdiendo frescura, mientras el blanco los ha ido cubriendo como polvo de harina o tiza de colegio. 
Así que unos cuantos años después, tras todo tipo de incidentes y de un traslado en que ha sido cuidado como obra de antiguos maestros, tiene un aspecto aún más pompeyano. No cuento con que a este ritmo de degradación cumpla un miserable milenio pero, al menos por ahora, esta copia digitalizada deja constancia de su existencia preservando su estado actual. Diréis que el procedimiento no es nada romántico. Pues sí, pero efectivo, y no vamos a competir ahora con los mitos de la antigüedad.